Plan Devocional ESPERANZA DE LA VIDA ETERNA

Descripción del Plan

¿Qué ocurre con un cristiano al momento de morir? Esta pregunta es una de las primeras dudas a la que nos enfrentamos cuando uno de nuestros seres queridos o nosotros mismos pasamos por algún acontecimiento que resulta en muerte o cercano a la muerte. En vida pocas son las veces que pensamos que es lo que ocurrirá a nuestro paso por este mundo terrenal, y como cristianos vivimos con la esperanza de una vida eterna.

Dia 1.

Devocionales:

Benjamín Franklin alguna vez dijo que lo único seguro en esta vida eran la muerte y pagar impuestos. Aunque todos algún día moriremos, originalmente no estábamos diseñados para morir. Sin embargo, el pecado entró a la raza humana y como consecuencia de ello la muerte llegó a la humanidad.

¿Qué expectativas podemos tener ante la muerte? ¿Qué pasa con un cristiano al momento de morir? En este devocional lo estaremos estudiando.

La Biblia dice que somos tripartitas: espíritu, alma y cuerpo. Hoy hablaremos del alma.

La palabra hebrea nefesh es uno de los vocablos traducidos generalmente en castellano por ALMA; lo que significa “lo que tiene vida”.

La primera función del alma es la de dar vida al cuerpo. Es la base donde radican los sentimientos, las pasiones, la ciencia, la voluntad. El alma expresa al hombre entero, a su total personalidad en muchas de las ocasiones en las que aparece en la Biblia.

Cuando el hombre muere sale el alma, es exhalada, y si resucita vuelve el alma a él. Para el pensamiento hebreo el alma es inseparable del hombre total, es decir, que el alma expresa los hombres vivientes.

 

Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.

1 Tesalonicenses 5:23 Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

1 Reyes 17:21 Luego se tendió tres veces sobre el muchacho y clamó: «¡Señor mi Dios, devuélvele la vida a este muchacho!»

 


Dia 2.

Devocionales:

En cuanto al ESPÍRITU, es característicamente la parte más elevada del hombre, marca la individualidad consciente, y así distingue al hombre de la creación. Dios sopló en la nariz del hombre el aliento de la vida, y por ello el hombre fue puesto en relación con Dios, y no puede realmente ser feliz separado de Él, ni en su existencia presente ni en la eternidad. Los términos usados son, respectivamente, el hebreo ruach y el griego pneuma, y son los mismos que se usan constantemente para denotar el Espíritu de Dios o Espíritu Santo.

La Biblia dice que cuando un hombre muere su espíritu vuelve a Dios que lo dio.

 

Genesis 2:7 Y Dios el Señor formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz hálito de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente.

Eclesiastés 12:7 Volverá entonces el polvo a la tierra, como antes fue, y el espíritu volverá a Dios, que es quien lo dio

Romanos 8:15 Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar “¡Abba! ¡Padre!”

 


Dia 3

Devocionales:

En la historia del rico y Lázaro vemos que, al morir estos dos hombres, uno (el rico) va a un lugar de tormento, mientras que el otro (Lázaro) va a un lugar de consolación.

Así que, si hemos recibido a Jesús en nuestro corazón y hemos creído en su nombre podemos estar seguros de que al morir nuestro espíritu irá a la presencia de Dios, como se lo aseguró Jesús al malhechor de la cruz y como lo reafirma Pablo que estar ausente del cuerpo es estar presente ante el Señor.

 

Lucas 16:19-21 Había un hombre rico que se vestía lujosamente y daba espléndidos banquetes todos los días. A la puerta de su casa se tendía un mendigo llamado Lázaro, que estaba cubierto de llagas y que hubiera querido llenarse el estómago con lo que caía de la mesa del rico. Hasta los perros se acercaban y le lamían las llagas.

Lucas 16:24-26 Así que alzó la voz y lo llamó: “Padre Abraham, ten compasión de mí y manda a Lázaro que moje la punta del dedo en agua y me refresque la lengua, porque estoy sufriendo mucho en este fuego. Pero Abraham le contestó: “Hijo, recuerda que durante tu vida te fue muy bien, mientras que a Lázaro le fue muy mal; pero ahora a él le toca recibir consuelo aquí, y a ti, sufrir terriblemente. Además de eso, hay un gran abismo entre nosotros y ustedes, de modo que los que quieren pasar de aquí para allá no pueden, ni tampoco pueden los de allá para acá.

Juan 1:12 Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios.

Lucas 23:43 Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso —le contestó Jesús.

Filipenses 1:23-24 Me siento presionado por dos posibilidades: deseo partir y estar con Cristo, que es muchísimo mejor, pero por el bien de ustedes es preferible que yo permanezca en este mundo.

 


Dia 4

Devocionales:

En el Nuevo Testamento, CUERPO es la traducción de la palabra griega sōma. (Ptōma y significa: cuerpo muerto, cadáver). Sōma se usa en diversas formas: puede referirse al cuerpo humano y de animales.

El cuerpo es lo que se refiere al aspecto físico de la persona y es a través de éste que se reciben los diferentes estímulos del entorno terrenal a través de los sentidos del oído, vista, olfato, gusto y tacto.

Como consecuencia del pecado el cuerpo está sujeto a la muerte, y por ello a la descomposición.

Podríamos decir que el espíritu de la persona está presente y vivo con Dios, aunque su cuerpo esté muerto (dormido) en esta tierra, esperando la resurrección. Cuando la resurrección ocurra, nuestros cuerpos resucitarán, pero ahora de una manera incorruptible, siendo nuestros cuerpos transformados y vestidos de inmortalidad.

 

Mateo 24:28 Donde esté el cadáver, allí se reunirán los buitres

Marcos 6:29 Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cuerpo y le dieron sepultura

Genesis. 3:19b Porque polvo eres, y al polvo volverás

1 Corintios 15:50 Les declaro, hermanos, que el cuerpo mortal no puede heredar el reino de Dios, ni lo corruptible puede heredar lo incorruptible.

1 Corintios 15:52-54 en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados. Porque lo corruptible tiene que revestirse de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad. Cuando lo corruptible se revista de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: «La muerte ha sido devorada por la victoria».

 


Dia 5.

Devocionales:

Pablo se refiere a los que han muerto como aquellos que “duermen”. Refiriéndose específicamente al cuerpo. Luego entonces, los hijos de Dios podemos estar seguros de que cuando el Señor regrese, todos aquellos que hayan aceptado a Jesús en su corazón, y que hayan muerto resucitarán y se unirán con aquellos que aun continuemos vivos. Esto debe de alentarnos porque volveremos a ver a aquellos que ahora “duermen” en el Señor.

 

1 Tesalonicenses 4:13-16 Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza ¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucitó? Así también Dios resucitará con Jesús a los que han muerto en unión con él. Conforme a lo dicho por el Señor, afirmamos que nosotros, los que estemos vivos y hayamos quedado hasta la venida del Señor, de ninguna manera nos adelantaremos a los que hayan muerto. El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero.

1 Corintios 15:42 Así sucederá también con la resurrección de los muertos. Lo que se siembra en corrupción resucita en incorrupción


Bibliografía: 

[1] Ventura, S. V. (1985). En Nuevo diccionario bíblico ilustrado (pp. 41–43). TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

[2] Ventura, S. V. (1985). En Nuevo diccionario bíblico ilustrado (p. 331). TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

[3] Kerr, D. W. (2006). ESPÍRITU. En E. F. Harrison, G. W. Bromiley, & C. F. H. Henry (Eds.), Diccionario de Teología (p. 227). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.

[4] Brandon, O. R. (2006). CUERPO. En E. F. Harrison, G. W. Bromiley, & C. F. H. Henry (Eds.), Diccionario de Teología (p. 149). Grand Rapids, MI: Libros Desafío